Porsche 959 [1983-1992]

Considerado como el coche más rápido del mundo en su época (315 km/h), el Porsche 959 fue construido para demostrar la superioridad tecnológica de Porsche. De hecho, el departamento de I+D de la época se empleó a fondo para mantenerse en lo alto de la jerarquía de los deportivos.

El 959 fue presentado inicialmente en 1983 bajo la forma de un concept-car: el Gruppe B. Este innovador modelo disponía de tracción integral permanente, un cambio manual de 6 relaciones, suspensión doble de triángulos superpuestos, neumáticos run-flat con indicador de presión a bordo, y dos turbos KKK en secuencia para mejorar la respuesta a bajas revoluciones y disminuir el efecto "patada" al entrar en funcionamiento.

Debido a la ingeniería implementada, el coste de fabricación del 959 se disparó. En un principio la idea del 959 era poder participar en los rallies del Grupo B, su categoría reina. Sin embargo, debido a dos muertes ocurridas en mayo de 1986 en dichos rallies, se cerró dicho grupo. No obstante, Porsche no se echó atrás y cambió el concepto del coche a "supercar". Como detalle, cabe destacar que la compañía reconoció haber vendido los coches a pérdida; de hecho, una vez hecho balance, resultó que para recuperar la inversión hecha en los 959, Porsche debía haberlos vendido por el doble de los 420.000 marcos (220.000€ actuales) que pidieron por ellos.

La base del 959 es el modelo 911, conservando el chasis portante de acero. El parachoques es de poliuretano, mientras que las aletas delanteras, el capó y las puertas son de aluminio. Sólo la zaga está fabricada con fibra de carbono reforzada con kevlar. Otro de los detalles técnicos son las llantas huecas de magnesio, toda una proeza. Sin embargo, el 959 pesaba 1350 kg en vacío, y más de 1400 con los depósitos llenos.

En lo que respecta al motor, es un bóxer 6 refrigerado por agua, 2,8 litros y sobrealimentado por dos turbos KKK, los cuales le otorgan 450 caballos a 6500 rpm.

Digno de sobresalir es la transmisión integral del 959, considerada aún hoy en día como una de las más sofisticadas del mundo. Bautizada como Porsche Steuer Kupplung (PSK), se trata de una transmisión capaz de variar el reparto de par entre ejes en condiciones normales de uso, y no cuando una rueda de uno de los ejes pierde adherencia, como lo hacen la mayoría de las tracciones integrales. Por ejemplo en fuerte aceleración, el reparto varía del habitual 40% delante y 60% detrás, para llegar hasta un 80% en las ruedas posteriores para optimizar la tracción.

El Porsche 959 monta una suspensión pilotada y regulable, donde el conductor puede elegir entre tres alturas distintas en función de sus necesidades, así como tres grados de dureza. No obstante a medida que la velocidad aumenta, la unidad de control baja y endurece automáticamente las suspensiones por cuestiones de seguridad. Debido al alto coste de dicha amortiguación, Porsche decidió fabricar dos variantes: una Komfort y otra Sport (S). Cabe mencionar que la versión Sport prescindió de todo lo que podía añadir peso al vehículo, como el aire acondicionado, la suspensión pilotada, los dobles amortiguadores, los asientos delanteros eléctricos, e incluso los asientos traseros y el segundo retrovisor.

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